A partir del Orlando Furioso, de Ariosto -una obra épica del siglo XVI-, han surgido una serie de tradiciones teatrales que reproducen las aventuras de este fantástico caballero. La más famosa, quizá, es la de los pupi sicilianos; pero se representan obras similares en Lieja (Bélgica) y Amiens (Francia).
Los pupi son muñecos tallados en madera, de figura completa. Pueden alcanzar hasta un metro cincuenta de altura, pero siempre teniendo en cuenta que la altura es un símbolo de la importancia de los personajes: nadie es más alto que Orlando o Carlomagno. Se controlan sobre todo con una gruesa vara de hierro que entra por la cabeza y permite mover el cuello. Habitualmente, una segunda varilla permite mover la espada y, en ocasiones, otra el escudo. Los personajes secundarios suelen tener los brazos sueltos. El manipulador, que controla los muñecos desde arriba, está oculto a la vista de los espectadores.
Podéis ampliar esta información en el libro de Freddy Artiles. Al menos, de ahí la hemos sacado nosotros…
- En la imagen, “pupo” de Figli d’Arte Cuticchio, Palermo (Italia). Del libro Títeres y titiriteros, de Pilar Amorós y Paco Paricio.

Por si queréis estar al día o recibir en vuestro correo las novedades de este sitio web
0 responses so far ↓
There are no comments yet...Kick things off by filling out the form below.
Deja un comentario