Guignol es el títere francés por antonomasia. Siempre ha sido un títere de guante: no evolucionó a partir de la marioneta. Aparece en Lyon hacia 1800; es más joven, por tanto, que Punch o Kásperle, pero logró tanta fama que hoy «guiñol» es sinónimo de títere en muchas partes. Lo creó Laurent Mourguet, de oficio… ¡dentista!
De modo que, si permiten la broma, cuentan los más fidedignísimos historiadores que Mourguet tenía la sensibilidad de preguntar a los pacientes: «Jefe, ¿le duermo con la cachiporra o le entretengo con títeres?» Y de tanto practicar uno y otro (que gustos hay de todas clases), acabó creando un títere de cachiporra.
En realidad, Guignol es un canut, un trabajador de la seda. En el Lyon de 1800 -una ciudad que comenzaba a vivir el proceso de industrialización general- los canuts lucharon contra sus durísimas condiciones de trabajo, casi de explotación, protagonizando una de las primeras revoluciones obreras. De ahí deriva el carácter principal de Guignol: un sencillo «hombre del pueblo» que, con las armas de la astucia, se enfrenta a diferentes formas de poder.
Esa característica, e incluso el esquema general de personajes, se mantienen en Titella, el títere tradicional catalán. También la comparte con Punch, pero ni Guignol ni Titella son perversos, a diferencia del títere inglés.
Guignol viste característicamente con una chaqueta corta, un bonete y una trenza. En sus aventuras, le ayuda su mujer (Madelon, con un pañuelo en la cabeza) y su compañero Gnafron, casi siempre borracho (otro rasgo de humor popular). Gnafron es zapatero y viste un delantal de cuero y una gorra de seda. (Hay quien dice que está basado en un violinista que trabajó con Mourguet, conocido como le père Thomas, pero tampoco está muy claro.) Los enemigos de Guignol son el juez y el gendarme, que suele acabar recibiendo una buena tunda.
En Lyon hay hoy un museo del títere: el Musée Gadagne [15-ago-07]. Pero el sitio más expresivo sobre este personaje es el del grupo Il était une joie: contiene fotos y videos de los personajes [15-ago-07]. En el barrio lyonés de la Cruz Roja prepararon una pequeña introducción que relaciona a Guignol con el espíritu que motivó la revolución de los canuts; ellos nos cedieron amablemente las imágenes del Théatre de Guignol de Lyon. En la página de la familia Castelbou se cuenta también la historia y, sobre todo, se muestra cómo se fabrica uno de sus títeres, con fotos [15-ago-07].
En el vol. 3 de las Historias para títeres, de Arbolé, podéis leer dos guiones en versión de José Luis González.

3 respuestas hasta el momento ↓
Diego Fernando Montoya // 30 Jun 2009 a 7:10 pm
Amigo:
Estoy muy interesado en este tipo de títeres. Sobre todo en la dramaturgía generada a partir de ellos. Quisiera saber si puedo descargar de la web textos dramáticos para los personajes Guignol, Kasperle, Polichinela, Punch, Don Cristobal. O si alguien puede ayudarme con esto.
De antemano le estoy muy agradecido.
darabuc // 30 Jun 2009 a 7:19 pm
Hola, Diego:
Textos de Punch no debe de ser difícil encontrarlos en inglés. En este caso el texto es un estándar muy breve porque al asociarse con la técnica de la lengüeta, Punch apenas habla (en la forma clásica de la obra). El guión argumental y gestual también está bastante fosilizado.
De Cristóbal será fácil encontrar en la red el texto de Lorca.
De Kasperl se pueden encontrar textos alemanes del XIX en el proyecto Gutenberg, o en libreros de viejo las novelitas de Josephine Siebe (solo la séptima es teatral, sin embargo). Las novelas del bandido Saltodemata parten del mismo personaje (aunque en la traducción le cambiaran el nombre). Es un títere muy vivo en Alemania, que ha dado lugar a toda clase de adaptaciones modernas.
De Guiñol hay el guión que indico arriba en Titirilibros, de la editorial zaragozana Arbolé. Quizá en páginas francesas haya textos clásicos.
Un saludo
ANGE // 21 Jul 2009 a 9:03 pm
poneis poca informacion