
Ha aparecido en Aragón Digital
una entrevista con el titiritero cubano René Fernández Santana, que me ha gustado leer, pese a su relativa brevedad. La encontraréis siguiendo el enlace de arriba. Extracto aquí un par de pasajes sobre la concepción teatral y la formación de los titiriteros:
La obra trabaja mucho el elemento del canto, el idioma que hablan las aguas y no sólo va a condenar la apropiación del agua sino que ve el agua como una alabanza a la vida para poderla cuidar, proteger.
P.- ¿Y todo este planteamiento cómo se traduce sobre el escenario?
R.- A través de retablos móviles que se apropian de todo el espacio escénico, que se mueven como se mueve el universo y el hombre, como se mueve el agua en el mundo, los océanos, los ríos, los lagos, las cascadas… Y se utilizan títeres planos articulados, una técnica bastante limitada y, sin embargo, los actores les han dado mucha vida y también rompen el desarrollo de la anécdota y hacen juicios de la obra. Es una de las cosas más interesantes del espectáculo, que fluye dentro de una ficción teatral y de contenido de la puesta en escena.
Es un gran juego de la realidad y la fantasía, donde hay elementos muy brechtianos, de distanciamiento, de comunicación con el público. Es imposible, es absurdo que alguien esconda toda el agua de la tierra, pero pienso que la ficción es importante y hemos intentado darle a esa fantasía credibilidad. Tiene muchas encrucijadas hasta para el público infantil pero siempre con mucha claridad. Lo llamamos un misterio o una fantasía desaforada porque no se oculta nada. El niño ve cómo el actor se mueve, coge los objetos y los entra en escena.
[...]
P.- ¿Qué le diría un maestro titiritero a los jóvenes que se inician en el arte del teatro para niños?
R.- Le diría que es muy importante estudiar, que el arte necesita mejoras humanas, artísticas y técnicas. Pienso que los jóvenes deben emprender un camino hacia su profesión con estudios porque un titiritero se nutre de todo, de la ciencia, la técnica, del diseño. Nuestro arte es un arte muy complejo y un titiritero debe estudiar todo: la plástica, el diseño, la actuación, la interpretación.
Nunca se termina de aprender nuestro arte. El teatro de títeres me sorprende constantemente con algo nuevo y los jóvenes también tienen que sorprenderse diariamente. También les digo que su obra la hace el trabajo cotidiano, sistemático, que la búsqueda diaria es muy importante.
En este enlace podéis encontrar una pequeña biografía
del autor. Tomo la imagen de una exposición de arte a propósito de libros de Ediciones Vigía
. El registro es muy distinto al de El desatinos de las aguas, pero hablamos de un autor de carrera muy larga y nunca está de más recordar la diversidad de estilos del teatro de títeres y marionetas, demasiado asociado, de costumbre, a unas pocas formas muy concretas de teatro infantil.