Archivo de la categoría: Técnica

Nuevo espectáculo de Cuentos con encanto: La tienda de juguetes

Títeres sencillos: Doña Puerrotina

Doña Puerrotina: puerro, rotulador y vestido de muñeca (que permite usarlo más fácilmente como títere de varilla)

  • Fotografía de Cecilia Belza. Licencia de uso By 3.0: reconozca la autoría de la foto mediante un enlace a este blog.

Belén de Tirisiti

Así se hizo… Guille y la madrastra de Blancanieves, de Cuentos con encanto

Títeres sencillos: un caballo a partir de un calcetín

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Títeres y calidad dramática

Ayer tuve ocasión de ver una obra —no importa cuál, solo que no era de aficionados— que me pareció todo un despropósito. Aparte de algunos problemas técnicos molestos, con acoplamiento del sonido, que bien cabe atribuir al teatro y no a la compañía, el fallo esencial era que la galería de técnicas empleadas carecía del más mínimo sentido conjunto. Una niña que se sentaba cerca de mí lo resumió crudamente al acabar, cuando preguntó: «Y esto, ¿de qué iba?». La madre le respondió, un poco inquieta: «¡Pues no lo sé!». No es que no hubiera una anécdota, que la había, si uno se afanaba en buscarla; es que era tan débil que no producía el necesario efecto de cohesión.

Una exhibición técnica no hace una obra dramática, igual que los efectos especiales —ni los más prodigiosos— no bastan para crear una película. Por otro lado, la obra se dirigía al público infantil, pero tan pronto era infantiloide —con ese abuso de los grititos y el bu-bu-bu tan característico, por desgracia, de cierto teatro infantil— como desplegaba una representación de las pesadillas que daba auténtico pánico a los pequeños.

Sin hilazón dramática y sin un público mínimamente definido, ¿qué pretendía la obra? Quizá demostrar la diversidad de facetas de su creador, pero me temo que eso es un ejercicio de exhibicionismo, no de arte dramático para los niños.

Playing with shadows: introducción al teatro de sombras

Un enlace interesante (que no recuerdo de dónde saqué, lo siento) es Playing with shadows, de ArtsEdge. Es más bonito que técnico, pero tomado como tal introducción, creo que merece la visita.

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(De paso, como en estas fechas electorales los títeres y titiriteros andan hartos de ser usados como sapos y culebras, valga como una evidencia más de que aquí hablamos de un Arte. Ni más, ni menos, ni otra cosa.)

Construcción de títeres simples paso a paso

Molde 1, Molde 2 y Molde 3 son tres blogs con instrucciones claras y fotográficas para construir títeres de espuma sencillos. Forman parte de un proyecto del grupo portugués Partículas Elementares, al que damos las gracias desde aquí por su amabilidad.

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Dos marionetas, de Portugal a Tailandia

Las marionetas se conocen en muchas culturas. A la izquierda, un Fausto enfrascado en la lectura de los saberes ocultos, creado por el grupo portugués A Tarumba10px-external-3.png. A la derecha, una marioneta tradicional de Tailandia, ricamente vestida y con la cabeza y las manos de madera.

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Marionetas: Senyor Cordills

can-titella-senyor-cordills-foc-follet.jpgLas marionetas son quizá los títeres preferidos por los niños… y los más odiados por los padres, que compramos una admirados de verla moverse en manos de un manipulador hábil y, al llegar a casa, apenas tardamos dos minutos en enredar sin remedio sus hilos.

Tienen, sin duda, un componente mágico. En la foto de la derecha no hay casi nada: una bola de madera y cuatro hilos cruzados. Pero en la foto inferior hay todo un personaje, el Senyor Cordills —el Señor Hilos, creado por Josep M. Pujol, de Foc Follet—, capaz de explicar mil historias sin palabras.

Esa marioneta es quizá la más sencilla posible, algo similar a lo que hacía Obraztsov con sus títeres de dedo. Pero existen modelos ciertamente más complicados. En España, uno de los maestros más reconocidos ha sido Harry V. Tozer, que dirigió el grupo Marionetas de Barcelona y creó toda una escuela. Sus modelos están recogidos en un libro de Ray DaSilva10px-external-3.png: The Marionettes of Barcelona.

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  • La imagen superior procede de una foto propia de una reproducción de mercadillo. La inferior ilustra el diccionario El teatre de titelles a Catalunya, de Josep Martin.

La historia de Li o Malic en la China, nueva versión de Malic en Babilonia, en La Puntual

Toni Rumbau reflexiona en su blog10px-external-3.png sobre la nueva versión de Malic, el personaje creado en 1976 por La Fanfarra, que luego dio nombre al teatro Malic. En su nota encontraréis tanto elementos de autocrítica como ideas sobre los requisitos de un buen espectáculo de sombras.

Hablamos de auténticos clásicos del teatro de marionetas y sombras en España. La Fanfarra estaba formada por Rumbau (ToniRumbau.com10px-external-3.png), Eugenio Navarro (ahora en La Puntual, Putxinel·lis de Barcelona10px-external-3.png) y la añorada Mariona Masgrau (aún se puede acceder a su Espai-Fènix, Teatre-estudi de marionetes10px-external-3.png).

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El nuevo espectáculo de Malic se exhibe en La Puntual a cargo de E. Navarro y Néstor Navarro.

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Marionetas de Obraztsov en Perú

De títeres… en Perú10px-external-3.png recoge una nota interesante10px-external-3.png, con varias fotos, sobre la gira de las Marionetas de Obraztsov en el país andino. El blog en general es un espacio colectivo de difusión de noticias y novedades en la escena titiritera peruana, que me ha gustado visitar. Una imagen del artículo sobre Obraztsov:

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La vocación de Javier Villafañe

can-titella-javier-villafane-titeres-de-la-andariega.jpgHabía leído en varios lugares que la vocación de Javier Villafañe se despertó tras ver una gira de Lorca. Sin embargo, en los Títeres de la andariega (Colihue, Buenos Aires, 1990) se cuenta de otra manera:

Las cinco obras que componen este libro fueron escritas en distintas fechas: Don Juan Farolero, en 1930, cuando era soldado en la base aérea de Palomar, influenciado entonces por los esperpentos de Valle Inclán y las marionetas de San Carlino de doña Carolina y don Bastián de Terranova —mis maestros—. Las vi actuar por primera vez cuando tenía dieciocho o diecinueve años. Me impresionaron tremendamente. Esa noche, en un viejo teatro de La Boca, encontré mi oficio.

(Javier Villafañe, octubre de 1989)

El librito, de menos de un centenar de páginas, incluye obras en romance para adultos: el ya citado Don Juan Farolero y cuatro obras de 1934: La guardia del general, Una pieza con moraleja, El fantasma y Fausto.

Festival Guant 2007

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Del 19 al 28 de octubre de 2007 se celebra el Festival Guant, organizado en el aspecto propiamente titiritero por la compañía Pa Sucat10px-external-3.png, conocida por su recuperación del títere tradicional catalán. Este es un títere de guante con cabeza de madera y un busto en el que se abren tres orificios para los dedos; los personajes se insertan sobre todo en la tradición de Guignol. En Guant, como su nombre indica, el títere de guante tiene especial protagonismo, pero está abierto a distintas formas y tradiciones.

Más información, en el sitio web del festival10px-external-3.png o en festes.org10px-external-3.png.

La máquina maravillosa: sombras y bunraku

Me ha gustado mucho el blog de La máquina maravillosa10px-external-3.png, de Jesús Galera Peral, que por el momento está ocupándose sobre todo del teatro de sombras (el wayang kulit indonesio), el bunraku japonés y, en general, el teatro oriental. Incluye reflexiones de especialistas y también vídeos. Visitadlo, vale la pena.

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Danza y sombras chinescas: Pilobolus

He encontrado en Nos vemos en el blog10px-external-3.png una referencia a un espectáculo de sombras chinescas, realizado por la compañía Pilobolus10px-external-3.png, que apareció en la última ceremonia de los Oscar y es verdaderamente atractivo. Voy a copiar aquí el video, pero os recomiendo que visitéis el blog, de una profesora de Música, porque está lleno de buenas ideas y reflexiones.

Actualización del 20 de noviembre: con ocasión de las representaciones en el teatro madrileño Calderón Haagen Dasz del 19 al 22 de noviembre, El País trae dos vídeos más, hechos para Hyundai y Volkswagen. Podéis verlos, con un poco de publicidad previa, pero algo de texto y varias fotos, en EP310px-external-3.png. El mismo periódico dio cabida en diciembre de 2006 a este artículo sobre la danza acrobática de Momix10px-external-3.png, grupo fundado por dos miembros de Pilobolus. De Momix habla también Laura Kumin en esta nota de El Cultural10px-external-3.png (bastante más antigua, pero reciente si pensamos que Momix se fundó en 1980).

El propio sitio web de Pilobolus ofrece también varios videos: por ejemplo, el de Hyundai10px-external-3.png o los de Bidvest10px-external-3.png y Bidauto10px-external-3.png.

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La imagen procede de esta reseña: «Pilobolus at the Joyce With Wolken’s New Duet, “Memento Mori”»10px-external-3.png (Jennifer Dunning para el NYT).

Wayang kulit (Indonesia)

Con el nombre de wayang se engloban diversas formas del teatro indonesio, tradicionales sobre todo de las islas de Java y Bali. Aunque existen formas con actores y con títeres de varillas (el wayang golek), la variedad más extendida en Indonesia (y a la vez la más divulgada en Occidente) es la del teatro de sombras o wayang kulit. Los cinéfilos ya habéis visto sus figuras: las manejaba el fotógrafo enano de El año que vivimos peligrosamente (del director Peter Weir, con Mel Gibson y Sigourney Weaver).

© Bali Online. Used with their kind permission.

Los títeres del wayang kulit

Los títeres son de cuero trabajado y después cuidadosamente pintado. Representan a dioses y héroes de la tradición épico-religiosa clásica (el Mahabharata y el Ramayana), de una manera altamente codificada, simbólica. Así, los colores de la vestimenta son indicativos del carácter y el modo de comportarse de los personajes; lo son igualmente los propios rasgos de la cara. Por ejemplo, héroes como Rama o Arjuna tienen la nariz larga e inclinada hacia abajo, y los ojos estrechos, igualmente inclinados hacia abajo; ello los identifica como personajes nobles.

Ese simbolismo es un saber compartido con el público, en cierta medida parecido al que podía existir en Occidente unos cuantos siglos atrás. Pensad por ejemplo en las descripciones medievales de la mujer, que solo excepcionalmente incluyen rasgos físicos reales. O en el significado de la altura en los pupi sicilianos.

Pero este simbolismo, ¿es primitivo? ¿O es parecido al que se usa en Hollywood, nuestra fábrica de mitos? Si todos reconocemos al “malo” cuando aparece -o si nos pueden engañar con un personaje que«parecía» malo- es porque existe un código simbólico compartido. Pensad si no en el Jesús de las películas bíblicas; ¿en qué libro se dice que tuviera los ojos azules?

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© Harlan Wallach

Una representación de wayang kulit

En una representación de wayang, la figura fundamental es el dalang o manipulador. Él se encarga en solitario de las voces de todos los personajes, e igualmente puede cantar. Suele actuar acompañado de una orquesta típica de Indonesia llamada gamelán (en la foto).

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La representación del wayang es extraordinariamente larga: dura toda una noche. Como cabe esperar en ese caso, es abierta; el público se incorpora o se marcha, quizá para regresar más tarde, y come y habla con naturalidad durante la representación.

Esta libertad de los espectadores, que además pueden participar con sus comentarios, es algo corriente en el teatro de sombras más popular, y sucede también con Karagoz. Y no está tan lejos de aquellos cines de barrio con las sillas plegables de madera…

En el Museo de la Música Étnica de Barranda (Murcia), muy recomendable y con gran presencia de instrumentos de culturas no occidentales, podéis ver una orquesta gamelán completa.

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© Museo de la Música Étnica de Barranda, colección Blanco Fadol

Karaguiosis (libro)

Moschos Morfakidis: Karaguiosis (el teatro de sombras griego). Athos-Pérgamos, Granada, 1999. 24×17 cm, 222 p. ISBN 84-922847-9-X.

El volumen más completo que yo he encontrado en castellano sobre el Karagoz es este Karaguiosis, dedicado principalmente a la versión griega de este teatro asimismo popular en Turquía. Repasa su historia, su relación con el teatro turco y varias cuestiones propiamente teatrales: técnica, textos y personajes, además de incluir la traducción de una obra de Andonis Molas y un buen número de ilustraciones (en color o b/n).

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Karagoz (teatro de sombras de Turquía)

  • Ampliado el 17 de septiembre de 2007.

El karagoz es la tradición popular del teatro de sombras en Turquía y Grecia. Sus dos personajes más importantes -Karagoz y Hacivad- tienen una psicología recurrente en el mundo de los títeres: Karagoz es humilde, pero muy astuto, y Hacivad es más educado (¡y pedante!), pero lleva siempre las de perder.

A partir de estos rasgos básicos, las historias se han ido actualizando. Los titiriteros -o karagiozi- no interpretan textos clásicos, sino que llenan sus relatos de referencias irónicas y satíricas a las cuestiones sociales más punzantes.

Karagoz vivió su momento más importante en los siglos XVIII y XIX. El cine ha mermado mucho su difusión y su alcance, y ha pasado a ser considerado mayoritariamente como un espectáculo infantil. ¡Como aquí los títeres, qué os vamos a decir!

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Karagoz en acción

Las figuras son articuladas; se fabrican con piezas de cuero a las que se da color. (¡No todo el “teatro de sombras” se hace con sombras!).

Los espectadores se sientan detrás de una tela blanca (una sábana, en muchos casos). El manipulador las apoya contra la tela y las mueve; una luz completa la magia.

En una narración pueden intervenir varios personajes, pero suele haber un único titiritero. Eso sí, puede ir acompañado de algún cantante o músico (la pandereta es el instrumento más tradicional).

 

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El karagiozi griego Panos Kapetadinis, detrás de la pantalla. © Panos Kapetadinis.

Personajes secundarios

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a. Zenné. b. Çelebí. c. Beberují. d. Frenk. e. árabe negro. f. Tiryaki. g. árabe blanco. h. albanés. i. rabino. j. persa. l. laz. m. kurdo. Del libro Karaguiosis, de Moschos Morfakidis (Athos-Pérgamos, Granada, 1999).

Teatro de sombras y siluetas

Una lámpara y unas manos: ¡hopla!, sombras chinescas. Si añadimos una pantalla (para lo que basta una sábana tensa en un armazón de madera), e iluminamos y manipulamos las figuras desde detrás, encontraremos a varias figuras clásicas del mundo titiritero, como Karagoz en Turquía y Grecia o las sombras del wayang kulit.

En las representaciones más modernas, se pueden crear varios efectos con el uso de diferentes colores y luces, el acercamiento y alejamiento de las figuras a la pantalla o al foco, el desplazamiento del propio foco…

Sombras

En la imagen, El ruiseñor y el emperador, basado en el cuento de Andersen, por la compañía catalana Framis von Porat. Del libro El teatre de titelles a Catalunya.