Los títeres de dedo son una reducción de los títeres de guante. Es fácil encontrar en el mercado paquetes que se componen de un cuento y algunos de estos titiricos. Y, justamente por su tamaño, funcionan muy bien con los críos más “reducidos”, que suelen apreciar mucho este espectáculo de distancia corta. (¿Esa poca distancia ayuda a superar el miedo ante lo extraño?)
Pero son también una simplificación. Y en el arte, ese es un camino difícil de explorar, pero necesario y gratificante. El titiritero ruso Serguei Obraztsov ha hecho famosos unos títeres de dedo reducidos a la mínima expresión: el dedo desnudo, una bola de pórex y cuatro rasgos de la cara.
Las fotografías de Obraztsov proceden de los libros de Freddy Artiles (derecha) y los titiriteros de Binéfar (izquierda). (Más información sobre esos libros, aquí. Si quieres comprarlos, consulta con tu librero habitual.)


